6 de agosto de 2017

Reseña: Horizonte Rojo nº4: "Reencuentros"

Autora: Rocío Vega.
Cubierta: Sara Pérez.
Saga: Horizonte Rojo.
Editorial: Café con leche.
Nº de páginas: 127.
Idioma: Castellano.
Precio: 2'99€ (digital).
Género: Space Opera erótica.
ISBN: 978-84-945-1608-5.







Kerr ha salido airosa de situaciones imposibles y ha triunfado en la adversidad, pero ni el agua ni el alcohol son suficientes para lavar toda la sangre que tiene en las manos. El acuerdo con Primus Filius sigue vigente: esta vez, la nueva tripulación de Horizonte Rojo trabajará para ellos... y lo que encontrará en el camino no le gustará demasiado.

En Horizonte Rojo 4: Reencuentros, Kerr se ve inmersa en una caída libre hacia lo más profundo del pozo. Confusa, aislada y perdida, la capitana de Horizonte Rojo tendrá que enfrentarse a un enemigo implacable: su conciencia.

Sobrevivir es fácil. Seguir adelante es complicado.

Cuando despertó, creyó que Bahuer seguía allí. 


¿Qué os puedo decir de Horizonte Rojo que no os haya dicho ya en mi otra reseña? Encender mi kindle para leer esta cuarta parte me ha hecho recordar desde la primera página que echaba mucho de menos a Kerr. Necesitamos más personajes que estén jodidos casi de fábrica, que no hagan nada a derechas, pero que aun así quieran intentarlo. Porque esta es la idea tras “Reencuentros”, Kerr, aunque le ha costado ser consciente de ello, quiere mejorar.
La Kerr que encontramos en esta cuarta entrega tiene reminiscencias a la que conocimos al comienzo de la saga, sólo que ahora, en cierta manera, está evolucionando como persona. Me atrevería a decir que madurando hacia alguien nuevo.

“Reencuentros” recoge el testigo donde lo dejó “Sin salida”. A causa de esto, el tono cambia completamente. Ese tono de acción que empapaba las cuatro primeras entregas, queda relegado en pos de una perspectiva más introspectiva que ahonda en la psique de Kerr. Es decir, “Reencuentros” nos cuenta una historia de puertas para dentro donde el exterior se desdibuja para ofrecernos una imagen más clara de la mente de Kerr.
Vemos cómo lidia con las consecuencias de lo ocurrido a Kirsten, las secuelas que le dejó Bahuer, sus relaciones familiares o su innegable caída en picado en el alcoholismo en el que ahoga todas las “malas emociones” con las que no sabe lidiar.

En cierta manera, Kerr resulta entrañable y para algunos, en algunos aspectos, nos puede hacer sentirnos identificados, como es mi caso. La prosa de Rocío Vega ayuda muchísimo para lograr esta conexión con el lector. Con su estilo sencillo y en ocasiones medido, parece saber qué palabras necesita para expresar lo que busca. Escribe sin ornamentos y sin muchas florituras, siendo directa.
No soy demasiado fan de las palabrotas en las novelas, pero en este aspecto Rocío siempre hace que me replantee mi forma de pensar. Las emplea en los momentos justos, ninguna sobra. Hay novelas en las que encontramos palabrotas cada tres palabras, pero realmente nadie habla así. Tampoco se suele maldecir sin blasfemar. Rocío conoce a su personaje como si fuera ella misma, y esto se traduce en unos diálogos perfectos y reales, creíbles.

Si pasamos a hablar del resto de personajes que acompañan a Kerr, poco hay que se pueda decir de ellos. Los personajes antiguos, a excepción de Rurik (que ya entraré a ello), son casi anecdóticos en comparación con su presencia en las entregas anteriores, lo mismo pasa con los nuevos. Esto no es un defecto porque esta vez la historia de Horizonte Rojo como compañía de mercenarios es sólo un telón de fondo para contar la historia de Kerr.
Hablando de Rurik, por fin se nos perfila y detalla más su personaje. La sensación que me dejaron las entregas anteriores era la de un personaje por conocer. Ahora conozco a Rurik, y me encanta.


Era una obviedad que pasaría los tests. Kerr apenas habla con nadie, pero cuando habla con otras mujeres, nunca es un hombre el centro de la narración. A estas alturas poco puedo decir sobre este asunto que no haya dicho ya.

Valoración:

Como siempre, Rocío vuelve a hacer disfrutar de Horizonte Rojo como la primera vez. Me ha dejado con más ganas todavía de seguir leyéndola que tendré que lanzarle dineros a su Patreon para quitarme esta sensación.
Rocío sabe a dónde quiere ir con su historia y sus personajes y todas las escenas y conversaciones juegan en pos de ello. No hay relleno absurdo ni conversaciones insustanciales o infodumping. Todo tiene un por qué y está calculado al milímetro.
Si os gusta la space opera que además es incluso y nada machista, Horizonte Rojo os espera con ¿las páginas abiertas? Eso.

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Víctor de Amo: Cuervo fúnebre en las redes. Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter

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