1 de enero de 2017

En femenino: Leia Organa, la libertadora

Leia es uno de los primeros personajes que la gran pantalla nos ha presentado como una mujer fuerte hecha a sí mismo que, aunque no depende de nadie, no tiene problema en pedir ayuda si la necesita. Pero por desgracia su creador, George Lucas, no trató demasiado bien ni a ella ni a la actriz que la interpreta, Carrie Fisher, que la Fuerza esté con ella.

El padre de la saga galáctica hizo que la actriz vistiera sin sujetador en Una nueva esperanza no por sexismo ni nada, sino porque si va a al espacio y como allí pesa menos y su cuerpo se expande, acabará estrangulada por su propio sujetador… ¿Sentido? Ninguno, pero es una frase que sólo necesita una mano para ser pensada. Ya no digamos convertir a una libertadora, una veterana de guerra en una esclava sólo para el disfrute del público masculino y la humillación de un personaje (y actriz) en El retorno del Jedi. Sin olvidar que el romance con Han en el El Imperio contraataca no está bien llevado y huele a toxicidad más que otra cosa, porque la escena en el Halcón… telita. Como guinda está la frase de:

Leia: Te quiero.
Han: Lo sé.

Aquí llamadme quisquilloso si queréis, pero me da la sensación de que él queda en una posición por encima de ella con esa contestación. Es como si sólo fuera la Leia la enamorada. En fin.
Sobre cómo Leyendas trata a Leia no voy a entrar y me centraré en la figura de la militar y diplomática que el canon nos presenta. Huelga decir que contiene spoilers de diferentes obras dentro del canon:

Infancia y adolescencia:

Leia Organa (nacida Amidala Skywalker), nació en Polis Massa dos días después del Día del Imperio que fue cuando el Senado de la República aprobó el nombramiento del Canciller Palpatine como Emperador por mayoría absoluta. Para protegerla del Emperador y de su padre biológico, Leia fue adoptada por la reina Breha Organa y su consorte, Bail. Todos sabían que ella fue adoptada, pero supusieron que sería una huérfana de las Guerras Clon, como tantos otros.
Desde pequeña fue formada en artes diplomáticas con el fin de que sucediera a su padre como senadora de Alderaan en el Senado del Imperio Galáctico, pasando a formar parte de él a la edad de catorce. Por su juventud, coraje y desempeño, Leia era admirada tanto por sus compañeros del Senado como por una gran parte de los oficiales imperiales y cadetes, que algunos incluso soñaban conocerla en persona en los grandes actos a los que ella asistía.

De sus padres no sólo heredó el apellido, sino también la animadversión por el Imperio. Decidida a marcar una diferencia usando la influencia que el Senado le otorgaba, realizó varias misiones diplomáticas y de ayuda humanitaria que escondían su apoyo a las diferentes células rebeldes diseminadas por toda la galaxia. A la edad de dieciséis usó su posición para entregar a la célula rebelde de la capitana Syndulla tres corvetas cabeza-martillo que años después participarían en la Batalla de Scariff.
Tras la Batalla de Scariff (cuando tenía diecinueve años), Leia recibió los planos de la Estrella de la Muerte y trató de entregarlos a la Alianza Rebelde a bordo de la Tantive IV, enmascarándolo todo como una misión diplomática que, sabiendo que no ocultaba nada, usó para ganar algo de tiempo y poder salvar los planos enviándolos a Tatooine.

Guerra Civil Galáctica:

«Somos Alderaan. Nosotros respondemos a la ira con sabiduría. Al miedo con imaginación. Respondemos a la guerra con esperanza. Todos y cada uno de nosotros somos importantes. Alderaan sobrevive» Leia a Evaan.

Tras la Batalla de Scariff, el conflicto entre Alianza e Imperio se recrudeció. Poco después de conseguir salvar los planos, fue capturada por Darth Vader y llevada a la Estrella de la Muerte para ser interrogada. Allí fue torturada durante días con químicos y la Fuerza para que rebelase dónde estaba asentada la Alianza, pero Leia soportó el castigo y la destrucción de Alderaan con su familia en él sin romperse.
Poco después fue rescatada por unos extraños y finalmente llevada a Yavin IV, donde con ayuda de los planos y las fuerzas de la Alianza lograron acabar con la estación Imperial y con gran parte de sus oficiales de más alto rango, provocando una fisura en la cadena de mando.

Tras la Batalla de Yavin, Leia pidió el apoyo de Evaan Verlaine, una piloto rebelde alderaaniana que la detesta porque ella ha tratado con frialdad la destrucción del hogar de ambas. Leia confía en Evaan para que esta la lleve a distintos lugares de la galaxia buscando a los refugiados de Alderaan para poder realojarlos y tratar de proteger el legado de un planeta convertido en polvo.
En los años siguientes a la destrucción de la Estrella de la Muerte, Leia comandó muchas escaramuzas y campañas humanitarias, más de una vez a espaldas del Imperio. Hasta que la Batalla de Hoth tuvo lugar tres años después de Yavin. 

Durante los eventos de la Operación Luna Amarilla, Leia y la Alianza tuvieron conocimiento tanto del paradero de Han Solo como de la existencia de una segunda Estrella de la Muerte en la órbita de Endor. 
Tras el rescate de Han Solo en Tatooine, la Alianza preparó desde Sullust el que sería el golpe final contra el Imperio. Leia junto a un pequeño grupo de rebeldes se infiltraron en Endor usando una lanzadera imperial robada por Nien Nunb. Allí Leia consiguió el apoyo de los nativos de la luna, los ewoks, para poder tomar el generador de escudo y que la flota de la Alianza pudiera entrar en la estación y destruirla.

Nueva República:

Tras la destrucción de la estación y la muerte de Darth Vader y el Emperador, Leia mandó un mensaje desde Endor a toda la galaxia llamando a recuperar el orden en la galaxia:

Leia: Soy Leia Organa, el Emperador Palpatine está muerto. Él y la Segunda Estrella de la Muerte han sido destruidos hoy por las fuerzas de la Alianza. Es el fin del Imperio. ¡Reclamad vuestra libertad!

Los años siguientes estuvieron llenos de escaramuzas lideradas por Leia y otros rebeldes donde el Imperio iba perdiendo cada vez más territorio, conduciendo a la Batalla de Jakku y el fin del Imperio.

Con la instauración de la Nueva República, durante los siguientes veintitrés años Leia se convirtió en una de las senadoras más importantes de su tiempo en la que rivales y compañeros buscaban consejo. Con Han siendo promotor de carreras y su hijo Ben de viaje con Luke, Leia era senadora a tiempo completo. A pesar de que la política había sido su vida, Leia echaba de menos luchar verdaderas batallas que marcasen la diferencia en lugar de estar sentada tras un estrado esperando que la maquinaria política quisiera hacer algo por los más desfavorecidos. Por esto, cuando se presentó la oportunidad de salir del estrado y coger una nave, Leia no se lo pensó dos veces.
Tirando de diferentes hilos, terminó por destapar la financiación de un ejército por parte del partido rival que, muy a pesar de ella, eran herederos del Imperio que la Nueva República había permitido formar parte del Senado como acto de bondad y unión. 

Por desgracia, su carrera como senadora llegó a su fin cuando el partido rival desveló que ella, la gran rebelde y heroína, era la hija del temible Darth Vader. Esto sembró la duda en el Senado sobre su figura y truncó su carrera por la presidencia. La resiliencia de Leia le hizo convertir una mala situación en una oportunidad para combatir a la Primera Orden antes de que se estableciera reclutando a pilotos y políticos afines para formar una fuerza rebelde que evite el regreso del Imperio.
Esta lucha termina afectándola en el plano personal al ver cómo su hijo cae al Lado Oscuro y desemboca en la muerte de su marido, Han, a manos de este. Aun así, Leia sigue mostrando los dientes y luchando contra la opresión hasta su último aliento.

Entrenamiento:

Durante la adolescencia, a sus clases de idiomas, protocolo, diplomacia, etc, se unieron lecciones de defensa personal con el propósito de sobreponerse a los posibles actos de secuestro al ser miembro de la familia real. Leia adoraba estas clases y no pocas veces se escapaba de las otras para practicar con su maestra o algún sirviente de la familia.
También fue entrenada en pilotaje de naves llegando a ser campeona juvenil de carrera con obstáculos en Alderaan.

Conexión con la Fuerza:

Siento... frío.
Leia es sensible a la Fuerza, pero nunca ha sido entrenada. A pesar de ello, siempre ha sido consciente de esto, aunque lo veía más como un sexto sentido, algo inherente a ella. Su conexión con la Fuerza es sutil y suele estar ligada a rastros del pasado y el aumento de las características físicas y mentales más que al uso de esta como arma.
Durante el Asedio de Naboo meses después de la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte, Leia siente el Lado Oscuro de Darth Maul al entrar al hangar del palacio de la reina Sosha Soruna. Un rastro en la Fuerza que el Sith dejó hace más de cuarenta años en su enfrentamiento contra Obi-Wan y Qui-Gon Jinn. Años antes, mientras buscaba a los supervivientes de Alderaan, hizo una parada en Naboo y al contemplar una vidriera de la reina Amidala de perfil, vio que esta se giraba hacia ella y la miraba con tristeza. Leia sólo alcanzó a articular: Esa mujer es… Esa mujer es…

Si hablamos en un sentido más físico, tenemos la escena en la que estrangula a Jabba el Hutt con una cadena. Cuando Leia ya tiene casi cincuenta y es más consciente de su conexión con la Fuerza, entiende que una mujer con su complexión jamás podría haber estrangulado a ser como aquel, sino que ella usó la Fuerza para obtener la fuerza necesaria para acabar con aquel monstruo. A lo largo de su vida, tanto política como militar en su lucha contra la Primera Orden, la Fuerza la ha guiado y protegido como a una amiga, pero ella nunca la ha usado para atacar a nada ni a nadie.

¿Quién es Leia?:

Leia es una mujer nacida en tiempos de guerra y preparada desde niña para liderar la rebelión contra un Imperio opresor. Para los esclavos de Jabba el Hutt es “MataHutts”, una libertadora a la que guardan un gran respeto y de la que hablan casi con adoración.
Es un icono de referencia para toda la galaxia llegando a convertirse en una de las figuras más importantes de la Nueva República junto a Mon Mothma.

Mientras que su hermano Luke cree que su padre sea redimido, Leia piensa esto de Darth Vader: 

Ransolm: ¡Sabías cuánto odiaba a Vader! ¡Sabías lo que me había hecho! ¿Cómo podías guardar el secreto sabiendo eso?
Leia: ¿Lo que Vader te hizo a ti? ¿Crees que se puede comparar si quiera con lo que Vader me hizo a mí? Me obligó a ver a mi planeta morir. Congeló a Han en carbonita y lo vendió a Jabba el Hutt. Le cortó la mano a mi hermano y casi lo mata. Me torturó, Ransolm. Me torturó hasta que grité, temblé y pensé que iba a morir sólo del mismo dolor. 
¿Te has molestado en pensar cómo podría sentirme al darme cuenta de que la persona que había hecho todo eso era mi padre? ¿Puedes imaginarte cómo de terrible es darse cuenta de que todo lo que sabes de tu padre biológico es lo mucho que disfrutaba haciéndote sufrir? Esto es con lo que tengo que vivir.

Odia a Vader con toda su alma y lo rechaza como su padre diciendo que su único padre era Bail Organa. Aunque comprende que su hermano lo vea de otra manera, también sabe que Luke no ha pasado ni una décima parte de lo que ella ha tenido que vivir a manos de ese hombre de voz metálica.
En cambio, Leia adoraba a su madre biológica y tan pronto como supo quién era investigó más y más hasta desarrollar auténtica admiración por Padmé Amidala. Había oído historias y anécdotas sobre ella de su padre adoptivo y de Mon Mothma, pero sin saber que era su madre biológica. Con los años se convirtió en su modelo a seguir.


Os lo voy a confesar: nunca he sido fan de Leia Organa, no hasta que Disney compró Star Wars y comenzaron a darle una importancia y un trasfondo que le hiciera justicia. Nunca he sido fan de ningún personaje de la trilogía original porque todos, sin excepción, son estereotípicos y la imagen de Leia que me presentaban me resultaba cargante. Como he dicho muchas veces, importa mucho la forma es que se cuentan las cosas. ¿Habría sido diferente el trato del personaje con Kathleen Kennedy al mando de la compañía? Seguramente sí. 
Dicho esto, ahora mismo gracias a Disney Leia se ha convertido en uno de mis personajes favoritos de toda la saga. Esta entrada iba a salir originalmente muy en 2017, pero la muerte de Carrie Fisher me ha hecho querer homenajear antes al personaje que me dio a conocer a una mujer muy interesante y fuerte que espero que la Fuerza proteja.

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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter


Más entradas sobre el trato de las mujeres en las obras de ficción:

3 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho. A mí siempre me ha gustado Leia como personaje pero siempre me pareció que no era justamente tratada. Ahora sí se le está dando la importancia que tiene y la que tuvo haber tenido.
    Me ha dado mucha pena la muerte de Carrie Fisher, y me parece un gran ejemplo a seguir como mujer en Hollywood y en este mundo.
    <3

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    1. Su muerte era algo que no nos vimos venir y que Disney haya decidido no usar CGI para continuar el personaje de Leia es algo que me alivia mucho. Respetan muchísimo tanto al personaje como a la actriz y pienso que en cierta manera que Kathleen Kennedy esté a la cabeza de Lucasfilms influye en esto, más aún cuando aspira a que la directiva sea compuesta por mujeres de diferentes etnias, plural.
      No sé qué será del personaje, pero que en el VIII-IX tenga un rol secundario y que su historia continúe en el papel podría ser una muy buena solución. Lo hicieron genial con "Bloodline" y su Leia de 46 años, quiero más de eso.

      Un saludo.

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  2. Estoy de acuerdo con lo de que el nuevo canon arregla bastante al personaje de Leia, en el antiguo perdonaba demasiado deprisa a su padre, en un sólo libro (La Tregua de Bakura) y luego le ponía Anakin a uno de sus hijos porque simbolizaba que ese nombre también había pertenecido a un buen hombre antes que a Vader, y eso de que siga odiándolo por todo lo que le hizo queda más, digamos, real. Lo irónico es que luego le ponga a su hijo canónico el nombre de un verdadero buen hombre y éste caiga en el Lado Oscuro.

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