15 de enero de 2017

En femenino: Korra, la última y la primera Avatar

Tras la semana de parón, os traigo otro personaje femenino que pertenece a mi lista de favoritos. A estas alturas sobra decir que la entrada contiene spoilers sobre el personaje por eso si sois sensibles a los spoilers vedla primero. 
Korra es un personaje que tiene mucho nuevo en occidente, no sólo es una mujer no-blanca, sino que también es bisexual y esto no es nada habitual en la animación en general siendo ella la protagonista. Aún quedan unos meses para que salga la novela gráfica The legend of Korra: Turf Wars, dibujada por Irene Koh, escrita por Michael DiMartino y publicada por Dark Horse, que continúa donde la serie se quedó, pudiendo así profundizar en la relación que mantiene con otra mujer evitando la censura de la televisión. No os hacéis una idea de las ganas que tengo de tener esta obra en mis manos.
Dicho esto, empecemos:

Infancia y adolescencia:

Hija de Tonraq y Senna, Korra nació en la Tribu del Agua del Sur el mismo año que murió el Avatar Aang. Se podría decir que ella era un auténtico prodigio del control. A la edad de cuatro años ya controlaba el fuego, el agua y la tierra; además era plenamente consciente de que era la Avatar, algo obvio, por otra parte.
Tan solo un año después, su tío, Unalaq, trató de secuestrarla para adoctrinarla en la filosofía del Loto Rojo, una organización secreta que trata de redefinir el mundo desde un punto de vista con tintes anarquistas. A pesar de que Unalaq envió a cuatro de sus mejores seguidores, su intento se vio frustrado y Korra fue recluida bajo la protección del Loto Blanco. Allí, ajena a todo esto, Korra fue tutelada por Katara que trató de inculcarle una calma y serenidad que la joven Avatar tiraba por tierra con sus movimientos agresivos.

A la edad de diecisiete, Korra ya dominaba esos cuatro elementos, pero su afinidad con el aire y la vertiente espiritual resultó ser prácticamente nula, no siendo capaz de entrar en el estado Avatar. Existiendo pocos Maestros del Aire Control en el mundo, se mudó a Ciudad República para ser adiestrada por Tenzin, hijo menor del Avatar Aang, en estos aspectos. 

Control:

Tras su entrenamiento con Tenzin, ella es capaz de usar los cuatro elementos con una habilidad que roza el prodigio. Una vez es capaz de usar el aire, no tarda nada en dominarlo. Además, a diferencia del Avatar anterior, Korra fue capaz de dominar el Metal Control gracias a las enseñanzas de Su Beifong. 
Añadido a sus habilidades con el Control elemental, también fue capaz de dominar la Energía Control pudiendo devolver el Control a aquellos a los que Amon se lo había arrebatado durante el conflicto contra los Igualistas en Ciudad República. Allí ella perdió su conexión con los tres elementos que dominaba siendo capaz de despertar el cuarto elemento, el aire. 

Cuando Korra entra en el estado Avatar se vuelve una fuerza implacable. Korra ya es poderosa de por sí, pero así se convierte en un ser virtualmente imparable salvo por alguien equivalente. 

Trastorno de estrés post-traumático:

Tras su enfrentamiento con Zaheer, Korra queda en silla de ruedas durante meses incapaz de andar o de usar el Control. No queriendo que sus amigos sientan pena por ella, decide regresar al Sur e iniciar su tratamiento con Katara. Su impaciencia natural y el sentirse inútil mientras el mundo la necesita, dificultan su recuperación, pero finalmente comprende que eso no la llevará a ninguna parte. Durante los dos años que siguen a su marcha de Ciudad República, Korra consigue volver a andar y a usar le Control, pero no así entrar en el estado Avatar.
Entonces es cuando el TEPT entra en juego. Cada vez que usa el Control en combate recuerda cómo Zaheer casi la mata en el estado Avatar y pierde la concentración. Al descubrir esto, ocultándolo a los demás, decide regresar a Ciudad República con la idea de que volver con sus amigos la ayudará a sanar esas heridas psicológicas. La sensación de derrota, de culpa y de vergüenza hacen que tome otro rumbo y marche hacia el Reino de la Tierra donde participa en combates en la arena que pierde por culpa de su incapacidad para mantener el Control. Ella asume que esto ocurre porque su cuerpo aún no ha eliminado todo el mercurio que Zaheer le metió para tratar de forzar el estado Avatar hace dos años. Cuando lo elimina por completo, puede volver a usar el estado Avatar, pero sigue teniendo aquellos flashbacks sobre la Korra que fue sometida por Zaheer. No era el metal, sino ella misma la que la bloqueaba. 

¿Cómo es Korra?:

Korra es bruta en más de un sentido. Si hablamos de su forma de hacer Control, nos encontramos a una maestra muy agresiva que deja atrás la elegancia y la pausa del Agua Control o el Aire Control por un estilo más áspero y asfixiante para el adversario. 
Si hablamos de su forma de ser, Korra no piensa dos veces lo que va a decir a continuación y tiende a soltar sin filtro todo lo que piensa, sin calibrar si hiere o no sensibilidades. 
Aparte, Korra es una mujer valiente que lo arriesga todo por aquellos a los que quiere y por aquellos que no se pueden defender. Es una heraldo de la justicia. 
Al margen de su carácter, es arrogante, testaruda y competitiva, pero sin perder las formas. Compite, pero nunca pierde el respeto por sus rivales. 
Y esto es todo lo que tenía que decir, de momento. Twitter ha dictado que vuelva a hablar de esta entrada en el blog así que, como ya hice en su día con Mass Effect, hablaremos de lo que podemos aprender de esta serie tratando de introducir los menores spoilers posibles a fin de incitar a que más gente la vea en lugar de revelarles el pastel. 
Lo que me gusta de Korra es que ella es La Elegida™ en su momento y nadie la cuestiona. Es independiente, pero no por ello trata de hacerlo todo ella sola, sino que delega y confía en sus amigos para conseguir las metas. Aunque tiene ese carácter tan bruto, no por ello esconde sus emociones. Korra no teme decirle a Mako que le gusta, aunque esté con otra persona ni esconde sus inseguridades sobre si es o no la Avatar que todo el mundo parece esperar que ella sea. 
Korra no es la mejor cuando se trata de identificar o manejar sus emociones, pero a lo largo de la serie vemos que madura y comienza a ser más consciente de esta dimensión de su persona, siendo el culmen de ello su relación con Asami y su identificación con Kuvira en Ciudad República. No es perfecta, pero siendo la última y la primera Avatar, lo intenta con ganas.

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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter


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2 comentarios:

  1. Me he emocionado leyendo esta entrada, porque le tengo muchísimo cariño a Korra. Creo que el trabajo que hicieron con ella en LoK fue impresionante; la evolución que va experimentando a lo largo de las 4 temporadas está llevada de forma genial. La ves crecer claramente y cuando llegas al final te das cuenta de lo mucho que ha madurado. La Korra con la que terminamos la serie tiene poco que ver con la que vimos al empezar, aunque su esencia sea la misma.

    Otro detalle que siempre me encantó de Avatar en general es que los creadores le dieran a Aang (hombre) un carácter tan pacífico, diplomático y dialogante, mientras que a Korra (mujer) la hicieron temperamental, brusca y beligerante. Invirtieron por completo los roles típicos que se suelen asociar a héroes y heroínas, y lo hicieron tan bien que jamás pierden la naturalidad o se sienten forzados. En el caso de Korra, su carácter es sólido y creíble, nunca se convierte en una parodia estilo "tío con piel de mujer" o en el estereotipo manido de marimacho sin más profundidad. Y eso la hace aún más grande.

    Ay, qué ganas de hacer un rewatch de toda la saga <3

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    1. ¿Por qué te crees que estoy deseando que salga el cómic "Turf wars"? La evolución de Korra es tremenda y su contrapunto con Aang, como dices, fue parte de ese encanto. Es una serie que rompe varios esquemas preestablecidos y retuerce otros tantos. Se nota mucho que le tienen cariño al personaje, mucho.

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