18 de diciembre de 2016

Otros: ¿De qué tiene miedo Star Wars?

¿De qué tiene miedo el canon? Si atendemos a Rogue One y El despertar de la Fuerza podemos encontrarnos con que algo ha cambiado con respecto sus predecesoras. Ahora hay mujeres como Rey o Jyn que son heroínas con su propio pasado. Tenemos mujeres sabias como Maz Kanata y… ya. ¿Es esto todo lo que se puede avanzar? ¿Debemos estar satisfechos de que haya un porcentaje ínfimo de mujeres, aunque estas sean geniales? No, por supuesto que no. Como se ha dicho mil y una veces: puedes criticar un producto y aun así gustarte y disfrutarlo.

Vayamos a la trilogía original, ¿qué tenemos? Una Alianza Rebelde y un Imperio Galáctico en el que parece que no hay mujeres. De hecho, sólo salen dos en toda saga. No, las Twi’lek del palacio de Jabba o Mos Eisley no cuentan para bien, por la diosa.
Esta trilogía está llena de machismo y sexismo que, al no haber otra mujer, se ceba con Leia. Desde el momento en que es rescatada por Luke donde aparece en una postura sugerente y nada cómoda, hasta que la vimos vestida de esclava. Algo que a Carrie Fisher, quien interpreta a Leia, no le gustaba un pelo:

“Al padre que dijo: ‘¿Qué le voy a decir a mi hijo sobre ella con esa ropa’? (Sobre Leia esclava). Dile que una babosa gigante me capturó y me forzó a ponerme esa estúpida ropa, y entonces le maté porque no me gustaba. Y que después me lo quité.”

También le dio un consejo a Daisy Ridley, que interpreta a Rey en El despertar de la Fuerza:

“No seas una esclava como yo… Sigue luchando contra aquel traje de esclava”.

Una actriz no debería odiar su vestuario porque la denigre y haga que muchos fans, y no tan fans, la recuerden como una esclava en lugar de como una libertadora, una mujer que lleva luchando contra un sistema supremacista y totalitario desde los catorce años.

En esta entrada quiero hacer un repaso a las paladas de cal y arena que Star Wars nos da constantemente en todos los medios en los que desarrolla el canon. Así que vamos por partes:

Los cómics protagonizados por mujeres:

En esta categoría tenemos obras como el Star Wars: Annual 2017 protagonizado por Pash y Leia, siendo la primera una mujer musculosa que tanto me recuerda a Zarya de Overwatch. Es una historia corta que, si ocurre como con el número de 2016, Pash pasará a aparecer en la serie principal Star Wars. La historia se centra en ellas dos y no hay más hombres que eclipsen la idea. Sí, al final salen Luke, Han y Chewbacca, pero no son más que parte del decorado, es decir, no son relevantes.

Princesa Leia es otro grandísimo ejemplo, pues es protagonizado por Leia y Evaan. Recoge el testigo justo al final de Una nueva esperanza y explora dos aspectos de nuestra princesa, su conexión con la Fuerza (de forma muy sutil) y sus sentimientos por la destrucción de Alderaan. Junto a Evaan, recorrerá la galaxia buscando a su gente, los pocos que quedan, y trataré de encontrarles un nuevo hogar donde prosperar. A lo largo de sus páginas, son las mujeres quienes llevan todo el peso de la trama y podemos encontrar mujeres muy variadas y no-blancas, suponiendo estas el mayor porcentaje. Como dato adicional, Leia tenía una maestra de armas que la instruía en el combate con armas y en las artes marciales.

También tenemos Imperio destruido protagonizado por, de nuevo, Leia, pero también Shara Bey y, en menor medida, Sosha Soruna, la reina de Naboo durante los últimos tiempos del Imperio. Shara es una piloto rebelde que lleva años luchando junto a la Alianza y es encomendada como escolta para una misión privada de Leia.
Aquí se explora la relación de Leia con la Fuerza de una forma mucho más abierta que en la obra anterior y también su relación con otras mujeres.

Doctora Aphra es el cómic de mi personaje preferido del canon: la doctora Aphra. Ella es una arqueóloga que es introducida a lo Indiana Jones en Darth Vader I: Vader (y saliendo durante toda la serie) siendo contratada por este para descubrir quién es el piloto que destruyó la Estrella de la Muerte. La que parecía que sería un personaje meh por esta premisa, se termina convirtiendo en un personaje con mucha agencia que se las ingenia para aprovecharse tanto de Vader como del Emperador a fin de conseguir sus objetivos. Por esto esperaba con ansias su cómic propio y… me gustó el primer número hasta que comprendí que igual su padre juega un papel en esta historia y eso me toca la moral. Es pronto para juzgar, pero huele a eso.

Las novelas protagonizadas por mujeres:

Aquí he de comenzar con Estrellas perdidas que tiene dos protagonistas: Thane Kyrell y Ciena Ree. Es una historia de amor, pero de las mejor llevadas que me he encontrado en mi experiencia lectora. Aquí lo importante es que Ciena es un personaje importante e interesante que aferrada al sentido del honor, un rasgo cultural de su gente, lucha por el Imperio, aunque ella no cree ya en la causa. Además, Ciena tiene amigas que no son personajes vacíos y nos dicen que el Imperio era mixto. Ah, y Ciena y una de sus amigas no son blancas.

Bloodline es otra de las joyas de la corona, situada seis años antes de El despertar de la Fuerza nos muestra a una Leia madura que trata de mantener la paz en la Nueva República en el Senado intentando estar a la altura del hueco dejado por Mon Mothma. Junto a ella tenemos a Korr Sella y a Greer Sonnel, ambas son mujeres de color y sobre todo Greer, tienen su propia trama dentro de la novela. Mención de honor a las pullas de la autora a En la sexualización que Lucas hizo de Leia en El retorno del Jedi.

Dark disciple… me tiene un poco de morros. La protagonizan Asajj Ventress, una Sith renegada reconvertida en cazarrecompensas, y Quinlan Vos, un maestro Jedi. Toda la novela se puede leer con la doble lectura de la violencia de género porque es un tema que está ahí y bastante mejor tratado que en mucha ficción, todo sea dicho. Pero eso no deja de hacerme sentir incómodo con el papel al que Ventress queda relegada, siendo un personaje del que se podría haber sacado mucho más partido.

En Los lores Sith conocimos a Delian Mors, la gobernadora imperial de Ryloth y el primer personaje abiertamente homosexual de la saga. Ella está casada con Murra Mors. ¿El problema? Que Murra está muerta, así que poco hay de qué enorgullecerse, algo, pero no mucho. Aun así, Delian es un buen personaje y co-protagoniza una novela en la que ella juega un papel activo, pero no deja de ser territorio masculino.

Ahsoka es una novela que nos habla de la vida de este personaje después de los eventos de TCW. Aún no la he terminado de leer, así que poco puedo decir.

Las historias cortas protagonizadas por mujeres:

Kindred spirits es mi preferida y está protagonizada por Asajj Ventress y Lassa Rhayme. Ambas son amigas y adoro la química que tienen. Son las dos únicas mujeres de la historia corta, eso sí, pero la idea es que ellas dos solas se enfrentan a una banda entera de piratas dejándolos en ridículo.

Scorched nos introduce a Greer Sonnel unos años antes de Bloodline cuando ella era piloto de carreras y se jugaba el sponsor de Han Solo, algo que le solucionaría mucho la vida. Tenemos a una mujer fuerte y resistente que es capaz de completar la carrera con una fiebre tan fuerte que sentía que su cuerpo ardía.

The levers of power nos sitúa en la Batalla de Endor y la protagoniza Rae Sloane, una oficial imperial que se ha convertido en un personaje muy importante en el canon, siendo la única en aparecer en siete obras siendo un personaje original. Y, además, es una mujer de color.

The perfect weapon nos narra la misión que le encargan a Bazine Netal de recuperar cierto tesoro para la Primera Orden.

Mercy mission es protagonizada por Hera Syndulla y Delian Mors. Trata uno de los primeros vuelos de Hera y sus ansias por coger una nave y abandonar Ryloth para ayudar a los necesitados que sufren el yugo del Imperio.

Las series de TV:

Empezando por The Clone Wars, tenemos una serie con una flagrante sobrerrepresentación masculina gracias al ejército clon. Pero si obviamos eso, tenemos que la protagonista durante sus primeras cinco temporadas es Ahsoka Tano, una padawan asignada a Anakin Skywalker, al que termina eclipsando. Hablo por muchos cuando digo que Ahsoka se me hacía cargante al principio, pero poco a poco la vemos madurar, centrarse a medida que gana experiencia en el frente, convirtiéndose es uno de los mejores personajes de la saga y uno de los más queridos por los fans. Además, en esta obra la villana recurrente es Asajj Ventress y, en menor medida, Aurra Sing. También nos permite conocer mejor a maestras Jedi que sólo formaban parte del decorado en el cine como Shaak Ti, Aayla Secura o Luminara. Por otro lado, nos permite conocer mejor a Padmé y nos muestra a Anakin como un celoso controlador. Todo bien.

En Rebels tenemos en el elenco protagonista a Hera Syndulla y a Sabine Wren, una mujer no-blanca, artista y de un linaje guerrero icónico en la saga. Hacia la segunda temporada recuperamos a Ahsoka Tano. Pero esta serie nos da una cal al dar muchísima más importancia al elenco masculino, aunque hay capítulos geniales de ellas dos. Por suerte, parece que, a diferencia de lo habitual, la trama de Sabine tendrá que ver con su madre y no han mencionado al padre ni un poquito y como su madre sea quien creo… Ay. Además, en la tercera temporada nos tienen prometido el regreso de Bo-Katan, una mandaloriana que se come la pantalla.
Aunque lo expuesto arriba huele bastante bien en el papel, lo cierto es que al detalle no lo es tanto. En The Clone Wars, por ejemplo, hay dos mujeres que mueren porque “machodolor”. En Rebels se centran en el padre de Hera, pero no sabemos nada de la madre, ni un nombre. ¿Qué daño habría hecho que nos dieran un triste nombre?

Visto todo lo anterior se podría decir que la franquicia está avanzando, ¿no? Al menos como conjunto, pero, aunque es cierto, su vertiente cinematográfica está aún muy por detrás. ¿De qué tienen miedo? Star Wars tiene miedo del gran público. Los libros, cómics y series tienen menor capacidad de reclamo que las películas que son para muchos el evento del año.

El despertar de la Fuerza nos trajo a Rey, un personaje genial y necesario para una nueva generación de mujeres que van a poder tener un modelo en la saga que seguir, algo que sus hermanas mayores, madres, tías, etc, no tuvieron. Aunque eso está genial, no deja de seguir el mismo patrón que Leia o Padmé: es una mujer blanca y, todo sea dicho, castaña. En esta película apenas sólo podemos reseñar a Maz Kanata y a la interpretación de Lupita Nyong’o, aunque el CGI del personaje impide que cuente como representación étnica. Salen más mujeres, pero todas ellas son prácticamente anecdóticas, Leia incluida. Su participación en la trama es nula. Sí, es Bazine Netal la que llama a la Primera Orden al castillo de Kanata, pero su escena se limita a unos segundos escasos. También está Phasma, pero su papel es irrisorio. ¿Tan terrible habría sido que estuviera en el ataque a Takodana? Habría deseado verla hacer una escabechina allí.

Y ahora nos llega Rogue One que, aunque repite con una mujer al frente y tras ella un casting representativo, supone un paso atrás si hablamos de representación femenina. Sí, hay DOS pilotos rebeldes que son mujeres, pero el resto del ejército que participa en la Batalla de Scariff son todos hombres, de color o no, pero hombres. Durante toda la película desde que Jyn abandona Yavin IV, está rodeada de hombres constantemente. A ella la quieren por su padre, sino es por eso la Alianza habría pasado un poco bastante de ella. Su mentor es un hombre y es quien la ha entrenado y criado. Su madre es una anécdota de un momento, cuando en Catalyst nos cuentan que Lyra Erso es una investigadora que trabaja junto a Galen en un proyecto sobre la energía de los cristales Kyber, uno espera que al menos la traten bien, pero no. Es más, en cierto flashback se traslada la idea de que ella se queda cuidando de la pequeña Jyn mientras Galen trabaja. ¿En serio es esa la idea que se quiere transmitir?

La vertiente cinematográfica, y por tanto Lucasfilms como conjunto, son cobardes en tanto que se reservan la representación femenina y la inclusión para el papel, donde las quejas son muchas menos y el alcance bastante menor. Que sí, que tienen personajes geniales, pero eso no es suficiente si están rodeadas de hombres como si las mujeres no existieran y tanto Rey como Jyn o Leia fueran una excepción a la norma.
Los que ahora lloran por una protagonista femenina, también llorarán por un elenco femenino, pero irán a verla una o dos veces sólo sea por llorar a gusto. No creo que la caja vaya a resentirse si la película es buena.

Star Wars tiene miedo del hombre blanco heterosexual que como un animal asustado es impredecible. Lucasfilms está siendo cobarde, pero confío en que Kathleen Kennedy tome las riendas y reconduzca el barco antes de que caiga de nuevo en el Lucasicidio. No necesitamos más hombres que salven la galaxia, es el momento de que sean ellas las que digan: “quita que tú no sabes, eres un hombre”. Quiero que Rey derrote a Snoke, quiero que el personaje que Laura Dern interprete en el episodio VIII no sea anecdótico, quiero que Leia haga algo más que sonreír a Han o abrazar a Rey. Quiero que Star Wars represente a la mayor población posible y que lo haga bien.

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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter

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