10 de noviembre de 2016

Reseña: Horizonte Rojo (vol. 1)

Autora: Rocío Vega.
Saga: Horizonte Rojo.
Editorial: Café con leche.
Nº de páginas: 269.
Idioma: Castellano.
Precio: 15'90€ (tapa blanda).
Género: Space Opera erótica.
ISBN: 978-84-945-1601-6.







Sinopsis y primer párrafo:

Rea Kerr no es buena persona.

Como líder del grupo de mercenarios espaciales Horizonte Rojo, se dedica a disparar a gente de planeta en planeta por dinero. Bebe demasiado. Su vida social es un desastre y tiende a acabar en la cama con quien menos le conviene. Como, por ejemplo, con miembros de la tripulación.

Después de que una de sus misiones se le complique y deba enfrentarse a uno de sus compañeros, lo que parecía un encargo fácil acaba convirtiéndose en un infierno. Al fin y al cabo, Kerr no sabe qué es peor, si una lluvia de disparos de los bien entrenados soldados de la Torr'Arrian o las heridas emocionales, esas que los nanomédicos no curan tan fácilmente.

El alienígena no dejaba de frotarse las manos con impaciencia en un gesto demasiado humano para que fuese una coincidencia evolutiva. Aquel patético anfibio de cabeza alargada y piel resbaladiza debía de haberlo aprendido a base de analizar y observar la expresión de la especie humana, robando así un patrimonio que no le pertenecía. Kerr no era muy dada a las introspecciones de ese tipo, pero llevaba tanto tiempo esperando a que llegasen los otros aliens que el odio se le acumulaba hasta llegar a cotas intelectuales.

Personajes:

Empecemos por Kerr, el personaje más trabajado y una de las peores personas que me he encontrado. No en el sentido de masacrar niños o realizar otra clase de actos crueles. Veréis a qué me refiero. Rea Kerr no es una buena persona, ni siquiera es una buena amiga. Es impulsiva, bebe demasiado, es una xenófoba de cuidado y desnuda con la mirada a los demás, llegando a verlos como poco más que trozos de carne. Además, da la sensación de estar bastante perdida en la vida, aunque quiere ser mercenaria (y lo es, todo sea dicho), no parece muy dispuesta a cargar con lo que supone ser la líder de una tripulación. Al menos, a pesar de ser un poco cobarde, tiene cierto código moral.

Luego tenemos a Bahuer, un codicioso capullo de cuidado que sólo piensa en sí mismo, pero que trata de vender sus ideas de bombero como que son por el bien de la tripulación. A Rurik, el viejo amigo del padre de Kerr que mira con desaprobación a una capitana sin autoridad a la que ha intentado aconsejar. O Kirsten, una mujer musulmana que cuando no está pilotando pasa el tiempo jugando a Magma en línea.
Oh, casi olvido a Nutty, el francotirador pirado que usa la sangre de aliens (y no aliens) para pintar cuadros que luego vende en las galerías de arte.

Trama:

Tenemos varios arcos que se solapan y complementan partiendo de un encargo que no sale todo lo bien que Kerr habría deseado por culpa de su ineptitud como capitana, que desemboca en discusiones con un compañero. La mala suerte de Horizonte Rojo les acompaña durante toda la narración haciendo que se metan en un lío tras otro, la mayoría sin buscarlos directamente.

La parte más interesante es cómo Kerr soluciona sus problemas: los ahoga en sexo y alcohol, como si así fueran a desaparecer.

Mundo:

El mundo que se extiende fuera de la compañía mercenaria Horizonte Rojo no se explora apenas, pero aun así, tenemos pequeños datos aquí y allí sobre costumbres de la sociedad, cambios de en las religiones o leyes que rigen ciertos planetas, al margen de los aliens, por supuesto.
Por ejemplo, la religión musulmana parece algo más liberal que en la actualidad y en lugar de rezar hacia La Meca, lo hacen la Tierra cuando se encuentran en el espacio. La obra está llena de tecnología futurista, pero práctica como el escudo cinético o los traductores que ellos llevan que permiten que puedan entenderse entre ellos a pesar de conocer el idioma del otro.

Otro punto interesante son las leyes que arbitran los intercambios en el planeta rae’loc, aunque arbitrar es decir mucho.


Pasa todos los test con mucha holgura, pues, aunque tiene pocos personajes, los femeninos gobiernan. Entre estos, cabe destacar la gran y buena representación queer que posee la obra. No me esperaba otra cosa por parte de Rocío, todo sea dicho.

Quiero señalar que aunque no se muestra machismo de forma visible, tenemos un personaje como Bahuer que lo es y es representado como un cobarde y apocado, no como alguien a imitar o al que se le justifica. Además, en cierto momento Rea se enfrenta a un hombre que es más fuerte que él y en lugar de ser sometida como si no fuera una mercenaria, ella usa todo lo que tiene a mano para compensar la diferencia de fuerza, porque a veces sólo se necesita imaginación.

Cubierta:

Todo el mérito es de Sara Pérez y me parece perfecta porque el foco está en Kerr y su postura la define totalmente pues la muestra como una mujer a la que no quieres tocarle los ovarios.

Valoración:

Ha sido una lectura tremendamente amena y ágil que cualquier fan del género, prácticamente tanto en sus vertientes blandas como más duras, pueden disfrutarla.

El estilo de Rocío es complicado de definir, no tiene palabras de más, pero tampoco de menos. Aunque no resalta especialmente por ser bonita, no le hace falta porque es tremendamente gráfica siempre y en todo momento. Siempre.

Sus escenas de acción, tanto dentro como fuera de la cama, se sienten realistas sin filigranas que rompan la inmersión. Agradezco que Rocío no edulcore el sexo, es decir, puede ser más duro o más suave, pero el sexo es sexo y no deja de ser una actividad tan sucia como el mismo deporte, por ello ella, aunque pueda haber sentimientos implicados, no lo hace ver como algo bello. La belleza en el sexo viene dada por aquellos que participan.
La forma en que define a Kerr a través de esas escenas me parece algo difícil de hacer, pero que ella domina a la perfección.

Sobre el worldbuilding, hace el que necesita, pero da las punzadas necesarias del resto como para que el lector tenga la idea de que hay un mundo más grande fuera de la Athena, que espero explore en el futuro.
La recomiendo para aquellos que les guste el género y no tengan miedo de las escenas de sexo explícitas. Muy explícitas.


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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter

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