12 de julio de 2016

Worldbuilding: El lore del mundo

El lore o contexto del mundo, engloba todo lo acontecido anteriormente y lo que no, como las leyendas y los cuentos para no dormir. Cualquier videojuego con narrativa, novela (de ficción o no), series, películas, etc; poseen algo que mantiene unido su mundo, que lo cohesiona y lo hace creíble. 

Si alguno de los que me leéis habéis jugado a Skyrim, sabréis de qué os hablo. El juego no te habla de casi nada más allá de su trama, pero tiene una historia muy rica con cultos antiguos, filósofos con ideas locas, dioses olvidados y un largo etc. Su lore lo vas conociendo a través de las pantallas de carga, las conversaciones con los NPC’s y con los innumerables libros que vas encontrando por tu camino. Hay quien pasa de ellos y otros que, como yo, pierde horas recogiéndolos para leerlos. 

Toda historia que se precie ha de poseer su propio lore, aunque luego este casi ni se vea en la obra, pues el worldbuilding no es un trabajo tan agradecido. Así que, vamos a desgranar algunos ejemplos: 

Los grandes conflictos que modifican el mundo:

Sea Skyrim, Canción de hielo y fuego, Star Wars o la obra que sea, siempre encontramos que se nos mencionan grandes batallas y feroces rivalidades que, nosotros como lectores, nos encontramos en mitad de ellas o cuando estas ya han acabado. Los capas de la tormenta contra el imperio, los reinos contra los Tagaryen, los Sith contra los Jedi en Malachor… Todas tienen algo en común: dan forma al mundo al que pertenecen.
Estos eventos forman parte de la historia del mundo y del conocimiento popular. Tomando como ejemplo la Rebelión de Robert del lore de Canción de hielo y fuego vemos que a nadie le es ajeno lo ocurrido. Cualquiera sabe del ocaso de los Targaryen que se inició en el momento en que Robert Baratheon le hundió el pecho a Rhaegar Targaryen con su martillo. El resultado de la batalla fue un cambio en el poder en Poniente.

El origen de las especies:

Si en tu mundo hay especies no-humanas (aunque también se puede aplicar a los humanos) te interesará saber de dónde provienen. Es importante para cohesionar el lore, pues aunque luego no lo reflejes de forma explícita, ese origen condicionará el modo de vida de la especie en concreto y de su relación con las demás. 

En Skyrim encontramos que prácticamente la totalidad de las razas no-humanas provienen de un antepasado común, los Aldmer. Las luchas internas entre los Aldmer llevaron a su separación y distribución por toda Tamriel diversificándose en las diferentes razas que podemos encontrar: Altmer, Chimer, Bosmer, Orsimer y Ayleid.
Además, cuando te adentras en las minas de los Dwemer, encuentras a los Falmer, unas criaturas muy similares al resto de razas élficas. Esclavizados por los Dwemer, evolucionaron para adaptarse a las cuevas en las que acabaron condenados a habitar. Aunque ciegos, su sentido del oído es excepcional y se convierten en una auténtica pesadilla.

El nacimiento y caída de la magia:

No suele ser necesario que nos digan de dónde proviene esa magia, pero sí es bueno saber de dónde nace y en el caso de que en el pasado desapareciera, por qué. De nuevo, el lector no tiene por qué saberlo, pero el escritor debería de tener muy claro qué fue antes si el dragón o la magia. 
No hablo de fuentes de poder como el maná o el poder mágico, sino de qué la produce. Por ejemplo, en la serie Hora de aventuras de Nickelodeon la magia siempre existió en nuestro mundo, aunque a un nivel secreto. La corona del Rey Hielo, que le concede sus poderes, parece ser un artefacto tecnológico con un software que se puede infectar con virus informáticos. En este caso concreto, la magia viene de la ciencia. 
Por otro lado, en Canción de hielo y fuego, no existía la magia al inicio de la historia, no había dragones, ni caminantes. La magia existió en el pasado y como vino se fue. Su regreso no está claro a qué se debe (no al menos para nosotros los lectores), pero tanto su regreso como su desaparición pueden responder a varios factores que se encuentran al hurgar un poco en su lore.

La religión:

Por otras entradas sobre el tema, como la de Mairon-san o la mía propia (porque el autobombo nunca está de más), tenemos ya una idea de cómo crear nuestra propia religión, pero ¿cómo nace esta? Es decir, ¿cómo llegan a adorar a los dioses que adoran?, ¿quién les habló de ellos? Son preguntas que en ocasiones se responden con profetas, libros sagrados, iluminados… Pero se responden, que es lo importante.

El mundo del ladrillo:

La construcción es una parte importante en la cultura. Aunque se ve muy influencia por el clima, también lo está por la cultura como en el caso de los onigawara de la cultura japonesa. Los onigawara sólo cumplen una función cultural y no una estructural. Prescindir de ellos no supondría ningún cambio en la funcionalidad del edificio y tenerlo tampoco una ventaja. Es superstición, nada más. Si en tu mundo ornamentan las fachadas con símbolos o iconos, ¿por qué lo hacen? Si construyen muros gigantescos sin que teman un asalto de las fuerzas enemigas, ¿por qué lo hacen? Quizá teman a los gigantes que se cuenta que asolaban la zona en la época de sus tatarabuelos.

Las creencias populares, las historias y los cuentos:

Todos conocemos cuentos como Blancanieves o Cenicienta, historias como la de El Cid o superticiones y creencias populares como que da mala suerte pasar bajo una escalera o que se te cruce un gato negro. Todos estos pequeños detalles especian el plato que hemos preparado para nuestros lectores. 
En Canción de hielo y fuego tenemos las historias de la Vieja Tata o las leyendas que se cuentan sobre Brandon el Constructor. No resultan demasiado importantes a nivel de trama, pero hacen que Ponientes y sus gentes nos resulten cercanas porque cuentas historias como nosotros. 


El mundo que crees, amigo lector, debe estar vivo y tener un pasado y una cultura que se pueda recoger en un lore. Lo sencillo es crear ese mundo, pero lo difícil es hacer que el lector viaje a él y sea capaz de vivir en primera persona lo que lee en las páginas.

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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter


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6 comentarios:

  1. Dichosos libros de Skyrim. Dos pasos y me salían cinco enciclopedias de mil páginas sobre una piedra que había en mitad de una garganta. No me quejo pero saturaba tanto libro, Skyrim debería haber tirado de otro tipo de narrativa para el Lore. Las cuevas enanas creo que es el mejor ejemplo, toda una ciudad compuesta por tecnología basada en el vapor que se había ido a la porra. Solo el ambiente te contaba dicha historia de como se habían extinguido, un par de pinceladas de texto o de personajes contándote la historia y habría quedado mejor, para mi gusto.
    El lore es una obligación para el escritor, debe planificarlo y ampliarlo hasta tener un lago, aunque luego la historia sea solo un vaso de dicho lago. Me ha gustado tú forma de explicar su significado, características e importancia a nivel narrativo.
    Saludos,

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    1. Yo los coleccionaba y los tenía tirados en un cuarto de mi casa en Soledad, pero nunca llegué a terminar de leerme ninguno.

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  2. Buenísima entrada! No sabía que se llama lore pero sí que lo tenía bien definido. Es importantísimo crear una sociedad con unas raices y que estas estén a la vista. No hay nada que deteste más en una novela que una sociedad salida de la nada, sin pasado, ni historia ni nada. Se engancha mejor al lector con una sociedad rica y con mil detalles.

    Nos leemos!

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    1. No es sólo la sociedad, sino el origen de las especies, las religiones, el mundo... Es la columna vertebral de un buen worldbuilding.

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  3. Aish, me ha encantado la entrada. El trasfondo de las historias debe ir más allá del presente y adentrare en el pasado. He echado de menos menciones a Tolkien, por ejemplo, aunque en realidad todas las grandes historias tienen un lore bien definido. Es quizá de las partes menos aprovechables del worldbuilding pero de las que más dotan de realidad al mundo. Un saludo, Cuervo ^^

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    1. Pues mira que pensé en hablar de Tolkien y concretamente de 'El Silmarillion', pero no lo conozco tan bien como para no meter la gamba.
      El lore es lo más desagradecido a nivel de poder mostrarlo porque es muy sencillo saturar al lector, pero uno bien hecho puede ponerse de forma sutil en la obra y enriquecerla una barbaridad.

      Un saludo.

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